Actividades extraescolares: beneficios, riesgos y criterios

Actividades extraescolares: beneficios, riesgos y criterios

Hoy tenemos especial motivación por abordar un tema recurrente y muy importante de la vuelta al cole: las actividades extraescolares que, como todos sabemos, sirven para ampliar el aprendizaje y desarrollo de los estudiantes ya sea desde el punto de vista lúdico, creativo, formativo, etc.

En España, según el INEE, Instituto de Evaluación del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el 90% de los estudiantes de 6 a 16 años realiza alguna actividad extraescolar. Más de la mitad de ellos desarrolla dos o más “extraescolares” a lo largo de la semana. Los deportes (72,8%), seguidos por los idiomas (28,4%), música o danza (24,9%), dibujo o pintura (22,3%) e informática (21,2%) son las actividades más frecuentes.

¿Cuán beneficiosas son las actividades extraescolares?

En general son bastante beneficiosas, ¡qué vamos a decir nosotros!, pero todo depende de diversos factores: qué actividades se eligen y por qué, cómo se combinan, qué aprovechamiento saca el alumno, etc. Está claro que son actividades optativas y que su elección viene muchas veces supeditada al presupuesto familiar, a los horarios, al desempeño del alumno en el propio colegio, etc.

Simplemente por mencionar algunos beneficios, las actividades extraescolares ayudan a los niños a convivir con otros desde otro plano, les permiten ampliar conocimientos y destrezas, desarrollar una actitud orientada al compromiso y la constancia.

Según el Instituto PAE, lo ideal sería combinar a lo largo de toda la semana el aprendizaje de un idioma con una actividad deportiva y/o artística. Asimismo, es muy conveniente que el niño tenga algún grado de opinión y participación en la elección de la actividad, en la medida de lo posible. Estarás de acuerdo con que una actividad sugerida no es lo mismo que una totalmente impuesta pues ésta última no contribuye, a priori, a la implicación emocional del niño desde el principio y puede afectar negativamente al resultado.

Desde nuestro punto de vista, las familias tienen que intentar no sobrecargar ni en horarios ni en variedad de actividades en un mismo año (ejemplo: lunes y miércoles teatro de 5 a 6 y fútbol de 7 a 9 / martes y jueves inglés de 4 a 5 y robótica de 5 a 6 y todavía podríamos seguir añadiendo combinaciones distintas cada año…). No olvidemos la vital necesidad de que los niños jueguen libremente a su aire, se relajen, paseen, pasen tiempo en familia de una manera natural, etc.

Teniendo en cuenta todos estos criterios, contribuiría sin duda a una vida más saludable y feliz para el niño y su entorno. Al mismo tiempo, los padres podrían ir conociendo y detectando de una manera plena y consciente los talentos, gustos y habilidades de sus retoños. Lo que nos lleva a que en la elección, se debiera tener en cuenta la personalidad y las necesidades de los hijos y no tanto las modas o la elección de sus propios amigos.

Por último, no deberíamos caer en el riesgo de confundir la conveniencia de la “conciliación” familiar con el beneficio de las extraescolares. Ejemplo: “apunto a mi niño/a a [rellena el hueco] en el cole o academia de turno porque me viene bien hasta que pueda ir a recogerle, aunque aprenda entre poco y nada”.

¿Tú qué opinas? ¿Cómo te planteas las actividades para este curso?

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